- No todo lo que existe se puede ver.
Las palabras, los acuerdos, las decisiones, el trabajo realizado y lo que ya ocurrió también forman parte de la realidad. - Lo invisible no desaparece porque yo no lo vea.
Que algo no esté delante de mis ojos no significa que no exista o que no haya sucedido. - Cuando falta una parte de la realidad, pueden aparecer conflictos.
Si cada persona está viendo solo una parte, cada una puede llegar a una conclusión diferente. - Antes de juzgar o decidir, hago visible lo invisible.
Me pregunto: ¿Qué ha ocurrido? ¿Qué información me falta? ¿Qué está viendo la otra persona que yo no estoy viendo? - Si no lo entiendo, no decido desde la angustia.
No digo «sí» o «no» simplemente para terminar con una situación que me resulta difícil. - Paro, pregunto, comprendo y después decido.
PARAR → DEJAR REPOSAR → PREGUNTAR → REUNIR DATOS → COMPRENDER → DECIDIR. - Cuando veo la realidad completa, puedo decidir desde la calma.
Hacer visible lo invisible me ayuda a comprender mejor, evitar conflictos y tomar mejores decisiones.
Y haría la viñeta 7 más grande, como cierre, igual que hicimos con «No soy tonta. Estoy aprendiendo». Visualmente podría aparecer la protagonista tranquila, viendo juntas dos piezas de un puzle: LO VISIBLE + LO INVISIBLE = UNA REALIDAD MÁS COMPLETA.
Eva Plaza Mesas
nuestrohogar.net
